Según el Observatorio Global del Cáncer (Globocan), el cáncer de próstata es la patología oncológica que más afecta a los hombres en Colombia, estimando cerca de 14.000 nuevos casos anuales.
Entre ellos se esconde una barrera cultural crítica: el machismo, el miedo y los mitos infundados alrededor del examen clínico, siguen siendo el principal obstáculo para que los hombres asistan a un chequeo preventivo a tiempo.
De acuerdo con los estándares internacionales de la Sociedad Americana del Cáncer -basados en el programa SEER de los Estados Unidos-, cuando esta enfermedad se detecta en la etapa inicial, la tasa de supervivencia relativa a cinco años es superior a 99 %.
Si el diagnóstico se realiza de forma tardía, o cuando ya existe metástasis a distancia, la probabilidad de supervivencia podría descender a 32 %.
Los reportes de distribución del gasto de las clínicas nacionales e internacionales, demuestran que la atención de un paciente con diagnóstico avanzado llegaría a costar hasta cuatro veces más que el manejo de un caso detectado oportunamente.
Se hace imperativo transitar de la medicina reactiva a la cultura del diagnóstico temprano.
Daniel Uribe, magíster en salud pública y líder de acceso a mercados de BD, recordó que la prevención es la mejor estrategia, facilitando el acceso al diagnóstico y rompiendo barreras, asegurando que padres, hermanos y otros hombres lleguen a tiempo a la tamización.
Como líder en el sector de la tecnología médica, BD hizo el llamado urgente para normalizar la salud masculina, romper el silencio, superar los sesgos culturales y entender que un control médico a partir de los 40 años -con antecedentes familiares-, o de los 50 años, es un acto de responsabilidad, y se consolida como la única estrategia efectiva para ganarle el partido a uno de los cánceres más comunes del país.
Con información de Andrea Vargas Lara.


