Durante Expomalocas 2026 en Villavicencio, la Federación Nacional de Cereales, Leguminosas y Soya (Fenalce), socializó el proyecto sobre economía circular como eje de transformación productiva, teniendo como público a empresarios agropecuarios, representantes de instituciones y de industrias porcícola, avícola y cárnica de la Orinoquia.
Esta es una apuesta de la federación con apoyo de la Gobernación del Meta, orientada a impulsar la transformación productiva de la soya y el maíz para posicionar estos granos como motor de desarrollo sostenible, competitivo y de alto impacto para la región y el país.
La soya y el maíz, tan fundamentales para la soberanía y seguridad alimentaria de Colombia, se producen principalmente en esta región del país, representando más del 90 % y 50 % de la producción nacional.
Esta iniciativa busca articular al sector privado para asegurar que la producción de los granos avance hacia procesos de mayor valor agregado; para el caso de la soya, así como la producción de balanceados y concentrados, cuyo ingrediente principal es el maíz, generando mayor eficiencia económica y nuevas oportunidades de mercado.
Arnulfo Trujillo Díaz, gerente general de Fenalce, enfatizó en la importancia de que Colombia cuente con soberanía alimentaria, destacando el potencial de la Orinoquia para crecer, apostándole a la economía circular, para que genere en la misma zona la comida que se necesita y no se vaya a otras regiones la materia prima para su transformación.
“Nuestro aporte como federación es el acompañamiento y la elaboración los estudios de factibilidad para que se conforme una empresa de economía circular que pueda tener los manejos industriales de la soya y el maíz, y eso mismo venderlo a diferentes sectores en la región, así como a los vecinos de Boyacá y Cundinamarca”.
Agregó: “Debemos convertirnos en agricultores más productivos y competitivos. La asociatividad ha sido adoptada por muchos países, y muchos actores nos están acompañando en esta iniciativa. Nuestra empresa va a servir de ejemplo en el país, ya que este tipo de organizaciones, desde el trabajo asociado y cooperativo, tiene grandes resultados”.
Terminó la intervención diciendo que está convencidos de que esta alianza permitirá que la Orinoquia consolide su potencial, como una región determinante en el crecimiento agroindustrial, generación de empleo, atracción de inversión y fortalecimiento de la competitividad nacional.
El presidente de la Junta Directiva Nacional de Fenalce, Manuel Martínez, indicó que necesitamos este tipo de empresa para poder progresar, además es un proyecto que puede aplicarse a otras zonas del país para el beneficio de los agricultores en Colombia. La economía circular permite dar valor agregado a las materias primas.
Esta iniciativa está respaldada por la Gobernación del Meta, y por eso el secretario de Agricultura manifestó su apoyo y disposición a esta iniciativa, indicando la necesidad de que todos los actores estén activos en el modelo de ocupación de la región. Hay interés del gobierno metense a realizar una alianza público privada para impulsar el proyecto.
“Estamos construyendo una estrategia para que incorporemos acciones específicas como la economía circular, sostenibilidad, mitigación del impacto de la producción y garantizar que todos los esquemas de ordenamiento municipal y el plan departamental de ordenamiento se articule con los que están en territorio”.
Al final de esta exitosa jornada, el gerente general de Fenalce invitó a los asistentes a unirse para apostarle a la economía circular, de tal manera que todos ganen, dejando atrás el individualismo. Muchos asistentes manifestaron su interés en hacer parte de esta iniciativa.
Desarrollo de la reunión e impresiones de los asistentes
Durante este evento, expertos nacionales e internacionales explicaron en qué consiste la economía circular, destacando la importancia de la articulación y la asociatividad. Se abordaron temas como el aprovechamiento de los desechos y los residuos orgánicos para generar nuevos productos, entre otros de gran interés para los asistentes.
Los expertos argentinos Mauricio Ricciardi y Agustín Rosso, dos campesinos hijos y nietos de los fundadores, compartieron su experiencia de este tipo de apuesta, con la Cooperativa Agropecuaria Unión, modelo de economía circular en este país, que tiene más de 70 años de existencia y cuenta con más de 800 asociados.
Mauricio y Agustín, de manera tranquila y desprevenida, manifestaron que ellos no eran profesionales pero que sus padres y abuelos fundadores, así como las empresas familiares y comunitarias, les enseñaron a trabajar el campo y a administrarlo, por eso hoy ocupan cargos directivos en la empresa comunitaria.
“Contamos a los asistentes nuestra experiencia como cooperativa, todo lo que hacemos con nuestros asociados, la producción primaria, la industrialización y el valor agregado de los productos. Al asociado la cooperativa lo ayuda a hacer cosas que no puede hacer por sí solo, puesto que implican inversiones grandes”.
La Cooperativa Agropecuaria Unión, cultiva vicia, centeno, avena, trigo, maíz y soja y, ha incursionado en algunos negocios como: producción de huevos de gallinas y una fertilizadora. Los beneficios con los que cuentan son supermercado, prepaga de seguro médico (Avalian), seguro agrícola y maquinaria (La Segunda) y turismo (Coovaeco).
Reacciones
Diana Rojas, agricultora de soya, maíz y arroz en el Meta: “Como agricultores nos parece una iniciativa bastante oportuna dado que el número de plantas de secamiento y almacenamiento se queda corto para la producción que tenemos. Estamos muy dispuestos a escuchar la iniciativa, evaluar presupuestos y ver cómo vamos a lograr tener una mejor competencia a la hora de comercializar nuestras cosechas”.
Román Tibavija, director del Centro de Investigación La Libertad de Agrosavia: “Considero que esta es una iniciativa muy propicia para los productores de soya y maíz de la Altillanura porque el negocio de estos cultivos está en la zona, se sabe que es rentable, lo que falta es la unión, el cooperativismo y la asociatividad. Desde Agrosavia, es importante este tipo de iniciativas para continuar aportando con el conocimiento, con resultados de investigación y con transferencia de tecnología, como lo hemos hecho todos estos años”.
Juan Pablo Correal, miembro de la Junta Directiva Nacional de Fenalce región del Ariari: “Es una iniciativa que había que darla porque en el caso del aceite de soya no lo tenemos e importamos, y teniendo la producción de soya en la región se convierte en una gran oportunidad no solo para la Altillanura sino para otras zonas del país. Las oportunidades están dadas no sólo por el mercado nacional, sino incluso por el mercado hacia Venezuela”.
Jaime Andrés Cabal, representante de la Asociación de Agroindustriales de la Carne: “Muy buena la propuesta, ya hemos venido haciendo unos trabajos con productores grandes, medianos y pequeños que están interesados en seguir escuchando iniciativas como esta y generar una agenda sobre el tema de economía circular. Así es que como se construye”.
Óscar Gasca, gerente de Operaciones del Grupo Agrobox: “Me parece muy interesante, el llano es el futuro de Colombia, tenemos tierra para crecer y desarrollar muchas cosas. Tenemos que mirar ejemplos de otros países, a los colombianos nos ha costado mucho la asociatividad, pero debemos apostarle a este tipo de iniciativas”.
Aníbal Gutiérrez, presidente de Prosoya: “Nosotros no tenemos la cultura de las asociaciones, sin embargo, eso no nos debería impedir que le apostemos a esta iniciativa, que sea una realidad, porque es una necesidad para el sector. Genera beneficios para el productor y también en la parte industrial. Espero podamos iniciar cuanto antes”.
Miguel Rojas, miembro de la Junta Directiva Nacional de Fenalce región Altillanura: “Quedarnos solo en producir maíz y soya que son granos básicos nos está sacando del mercado, hay sabemos que si empezamos a transformarlos, es lo que nos va a permitir ser eficientes y poder seguir en el tema agrícola”.
Con información del equipo de comunicaciones de Fenalce.


